Coral Amaranto

El amaranto

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La FAO ha selecionado al amaranto, junto con la quinua, como el cultivo de la Seguridad Alimentaria del tercer milenio.

El amaranto es una planta de cultivo anual. La palabra amaranto significa inmarcesible, que no se marchita; y viene del griego Amarantón, de a (sin) y marainein (marchitar, palidecer). Los indígenas llamaban al amaranto huautli, huauquilitl o kiwicha, y los conquistadores lo denominaron bledo. La familia Amaranthacea comprende más de 60 géneros y aproximadamente 800 especies de plantas herbáceas anuales o perennes, de las cuales tres son las principales productoras de grano.

ORIGENES

El Amaranto es uno de los cultivos más antiguos de Mesoamérica: los Mayas, los Aztecas, los Incas, pueblos recolectores y cazadores, lo conocían. Los primeros datos de esta planta datan 10 mil años, según algunos investigadores, señalan que “las muestras arqueológicas del grano de amaranto o Amaranthus cruentus, hallados en Tehuacan, Puebla, se remontan al año 4.000 a.C., e indican que probablemente se originó en América Central y del Sur”. Otros, ratifican que el testimonio más remoto del amaranto, asociado con la actividad humana, “ es 4.000 años a.C, lo refieren unas semillas halladas en el estado de Veracruz (México) en la cueva de Coxtatlán, en las comunidades indígenas denominadas Ocampos”.

HISTORIA

Los Mayas quizás fueron los primeros en usar el amaranto, “xtes”, como cultivo de alto rendimiento, apreciando especialmente su valor alimenticio. Los Aztecas lo conocían como “huautli” y lo ligaban con sus ritos religiosos. Y los Incas lo denominaron “kiwicha” (pequeño gigante) y lo respetaban principalmente por sus poderes curativos. Un historiador cita que “las flores del amaranto de cualquier especie después de cortadas duran mucho tiempo y no pierden el color, asumen un aspecto más delicado y bonito que cuando están vivas, razón por la cual eran utilizadas antiguamente para adornar las tumbas y simbolizaban la inmortalidad”.En el siglo XVI, doce frailes se propusieron recuperar la historia y los secretos de la cultura indígena, y recurrieron a los tlamatinime, aquellos sabios auténticos de quienes las crónicas dicen: “…es suya la tinta negra y roja, de él son los códices… él mismo es escritura y sabiduría, es camino y sabiduría… Los que están mirando, los que cuentan lo que ven… los que vuelven ruidosamente las hojas de los códices”.Cuando les preguntaron a estos sabios cuáles eran las bases del sostenimiento de su civilización y de su cultura, ellos les contestaron: “lo que conserva la vida: el maíz, el frijol, el amaranto”, “in tonacaiotl, in tlaolli, in etl, in oauhtli”.Hasta la fecha, el maíz y el frijol siguen formando la base de la dieta de muchos pueblos americanos; el amaranto casi se perdió, víctima del choque entre diferentes culturas.

EL AMARANTO EN LA ALIMENTACIÓN AZTECA

Los aztecas hacían dos comidas al día: una a media mañana y una a media tarde, cuando el calor era más fuerte. El amaranto solía ser el primer alimento de la mañana y el último de la tarde: acostumbraban desayunar un tazón de atole a base de maíz o de amaranto, y antes de dormir se alimentaban con una refrescante y sabrosa bebida preparada con amaranto o chía, similar al agua de horchata. La de la tarde era la comida fuerte, y en ella se consumían maíz, frijol y salsa de chile, acompañándolos con tamales de maíz o panes de amaranto.Los indígenas conocían y consumían una vasta variedad de plantas cultivadas y silvestres; muchas de ellas se vendían en los mercados, especialmente las hojas tiernas.Entre las hierbas silvestres comestibles, el amaranto silvestre (Amaranthus hibridus) era particularmente estimado.

EL AMARANTO EL CUERPO DE LOS DIOSES

Tanta importancia tuvo el amaranto que estuvo vinculado con infinidad de celebraciones y ritos religiosos. Ocupaba el lugar más destacado: era el cuerpo de sus dioses.Las mujeres preparaban una pasta de amaranto amasado, y con ella elaboraban sofisticadas imágenes de sus principales dioses, las cuales eran comidas por el pueblo como culminación del ritual sagrado, en una comunión religiosa llamada teocualo que significa “comer a los dioses”.Hernán Cortés describe impresionado que “los bultos y los cuerpos de los ídolos en quien estas gentes creen son de mayores estaturas que el cuerpo de un gran hombre. Son hechos de masa de todas las semillas y legumbres que ellos comen, molidas y mezcladas con otras y amásanlas con sangre de corazones de cuerpos humanos…”.Algunos relatos dicen que la mezcla se hacía con sangre de niños sacrificados, pero son más las versiones que mencionan que la sangre era untada en la estatua ya terminada, al realizarlos sacrificios humanos en honor a la deidad.Los sacrificios humanos tenían un carácter comunal, ya que a través de ellos se renovaba el pacto con sus dioses. Con la muerte se liberaba la energía necesaria para conservar la armonía del cosmos.Debido a la profunda e indisoluble asociación del grano del amaranto con los rituales religiosos indígenas, muchos de ellos cruentos y antropofágicos, los misioneros cristianos decidieron luchar en contra del cultivo del amaranto.Podemos imaginar el horror que les causaría a los religiosos ver la imagen del fiero dios Huitzilopochtlli, chorreando sangre humana, y ver al pueblo apretujándose y arrojándose para atrapar aunque fuera una pequeña migaja del cuerpo y sangre de este dios para poder comulgar con él. Con la finalidad de erradicar estas prácticas, consideradas el equivalente pagano del sacramento de la comunión cristiana, los conquistadores prohibieron la siembra del amaranto, razón por la que casi desapareció de Mesoamérica, conservándose solamente en unas cuantas regiones.Otros estudiosos señalan que nadie ha mostrado el decreto de erradicación del amaranto como tal, pero que al haberse prohibido los rituales religiosos en los que se utilizaba, lo mismo se consideró extensivo al cultivo. Los conquistadores pensaron que el papel alimentario del amaranto podría ser remplazado por el trigo europeo, debido a que ignoraban sus enormes cualidades nutritivas, y la función fundamental en el balance de su dieta.De esta manera, el celo religioso de los conquistadores, destruyó el balance de la dieta de los pueblos indígenas, la cual no se ha podido recuperar en los más de quinientos años que han transcurrido desde entonces….

DATOS CURIOSOS

  • Durante siglos, los indígenas de Ecuador lo utilizaron para menguar el dolor de gargantas inflamadas, fortalecer el útero de las mujeres y teñir de morado la colada que preparan para el Día de los Difuntos.
  • Una teoría popular afirma que el origen de la palabra Caracas proviene del nombre del amaranto, tal cual lo pronunciaban desde épocas prehispánicas los habitantes de la zona conocida por el mismo nombre: el valle de Caracas. Ellos llamaban a esta planta “caraca”.
  • Los americanos y los europeos lo quieren para nutrir a sus niños y adolescentes, el amaranto se difundió en las comunidades hace apenas cinco años.
  • Los astronautas lo consumen en sus viajes al espacio junto con la quinua. 
  • El amaranto fue el primer cultivo a germinar en el espacio. 
  • La Academia de Ciencias de los Estados Unidos incluyó en 1979 al amaranto como uno de los mejores alimentos del mundo.
  • La FAO ha selecionado al amaranto, junto con la quinua, como el cultivo de la Seguridad Alimentaria del tercer milenio.